Cuanto más sonreía, más ganas tenía de odiarlo y aun así, eso era precisamente lo que lo hacía imposible.

miércoles, 18 de abril de 2012

#3

¿Quieres saber cuál es mi problema?
Te quiero.
Me encanta tu nombre.
Me encanta la forma en la que me miras.
Me encanta tu hermosa sonrisa.
Me encanta como transformas un mal día en uno buenísimo.
Me encantas tú.
Ese es mi problema.

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