Cuanto más sonreía, más ganas tenía de odiarlo y aun así, eso era precisamente lo que lo hacía imposible.

martes, 7 de agosto de 2012

Como cambian las cosas.

Ya no tengo ganas de hablar contigo, nunca. Y si alguna vez me hablaste, contesté por simple educación. Ya nada es lo mismo, lo has ido estropeando todo con el tiempo, y yo.. no sé si voy a poder arreglarlo sola, pero parece que tu quieres reconstruirlo todo a tu manera, y yo no quiero tu manera.
Es más, a penas ha pasado un mes, y he pasado de pensar en ti cada segundo de mi vida, a esperar cada noche a que me des tu explicación de qué es lo que nos ha pasado, de lo que nos está pasando, y espero que por lo menos te des cuenta de que te hacía falta, de que me necesitabas, fuese para lo que fuese.. 
Porque, si seguimos así, para cuando tu vuelvas, yo ya me habré ido, cansada de esperar.

2 comentarios:

  1. Simplementeeeeee mee encantaaaaa :)
    pasate y comenta por
    http://posibleesloimposible.blogspot.com.es/

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